El secretario de lo invisible




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Elizabeth Costello,
J.M. Coetzee
Los Inrockuptibles, septiembre de 2004

El secretario de lo invisible

Elizabeth Costello es una escritora australiana famosa por una novela, La casa de Eccles Street (1969), en la que da voz a la Molly Bloom del Ulises para que cuente su historia. La casa de Eccles Street es puesta a la misma altura que el libro de Joyce, y su autora es premiada e invitada a dar conferencias por todo el mundo. Evitando obstinadamente satisfacer la curiosidad del público acerca del significado y las implicancias de su novela en relación con su historia personal, Costello, en cada una de sus apariciones públicas, cuenta historias que raramente los presentes quieren escuchar, afronta temas inquietantes, discute cuestiones controvertidas, llevando el cruce hasta el límite del absurdo. ¿Ejemplos? En Ámsterdam, la responsabilidad del escritor al relatar el Mal; a bordo de un crucero a la Antártida, el realismo en la literatura y los alcances de la literatura oral ("Sólo gracias a una ingeniosa economía, un accidente de la evolución, el órgano de la ingestión puede usarse a veces para cantar"); en una misión sudafricana, el clasicismo, el humanismo y el cristianismo; en Estados Unidos, la sistemática y silenciosa matanza cotidiana de millones de animales ("La gente se queja de que tratamos a los animales como objetos, pero la verdad es que los tratamos como a prisioneros de guerra"). Coetzee ya había tocado este tema con anterioridad en La vida de los animales, un relato en el que Elizabeth Costello aparece por primera vez como una consumada narradora con un poderoso ojo ético que observa y juzga el comportamiento nazi que el hombre entabla con los animales.
Coetzee es conocido por su carácter reservado, casi inaccesible. No acepta invitaciones a congresos ni concede entrevistas, y sólo hace apariciones públicas en contextos rigurosamente formales. De algún modo, Elizabeth Costello pretende hacerles frente a periodistas, críticos y cultores de la corrección política. Porque lo que la señora Costello revela de sí misma en cada una de sus conferencias dice de ella mucho más de lo que se podría "rescatar" del tradicional formato "entrevista/confesión". De alguna forma Coetzee es un "secretario de lo invisible" —como se consideraba Czeslaw Milosz—: alguien a quien no le corresponde interrogar ni juzgar lo que le es dado, sino "simplemente escribir palabras y luego ponerlas a prueba". Un servidor obediente de esa "institución moderna" llamada "novela".